Nuestra relación con Vietnam

No desaparecimos de la faz de la tierra (aunque parezca). Desaparecimos de las conexiones cibernéticas. Vietnam nos atrapó entre sus ciudades caóticas y sus pueblos tranquilos, entre los pastizales y las montañas cubiertas de selva, entre los campos de arroz y de frutas que sólo crecen por éstas tierras, nos atrapó en una relación que fue del amor al odio, en repetidas ocasiones, pero  al final de cuentas, disfrutamos de cada centímetro recorrido, de cada sonrisa que sacamos de los locales, y de cada problema que superamos con medalla de oro.

Sigue leyendo