Un golpe de buena suerte?

Si alguien nos preguntara si tenemos buena suerte, creo que los dos responderíamos al unísono que no.

Pensándolo bien, tenemos algo, no se si buena suerte. Yo lo llamaría karma. Todo lo que uno hace en la vida, vuelve. Y por eso hay que tener cuidado. Hacer el bien, no esperando nada, porque después todo vuelve. Siempre vuelve. Y a nosotros nos volvió, éste año con ¿buena suerte?… Mucha suerte!

Antes de contar el acontecimiento de la buena suerte, es nuestro deber cívico, para no emocionar a la gente y que piense “ yo soy buena persona, hago buenas cosas, ¿por qué a mi no me pasa?” contarles todo lo negativo, que nos ha sucedido en éstos últimos años.

Empezando de los hechos más antiguos a los más actuales.

Mayo 2011. Volvíamos de nuestro viaje por Bolivia, Perú y Ecuador. Listos para empezar a trabajar en una gran temporada de invierno. Estabamos en camino, recién llegados a Santiago de Chile, cuando nos enteramos que el Caulle, un volcán en Chile, había hecho erupción y nuestro querido Bariloche y alrededores se encontraban enterrados en cenizas. Llegar a casa fue más que una odisea. Fue hacer conexiones de buses que nadie conocía, buscar rutas secundarias, alternativas, para lograr llegar a casa antes de que cierren los caminos. Fue arduo, pero lo logramos. Y llegamos a casa para ver un acontecimiento espectacular, nuestro querido Lago Nahuel Haupi, había cambiado de color totalmente, del azul oscuro a un turquesa increíble; y tantas otras cosas que la caída de ceniza causó.

Mayo 2013. Era nuestra partida hacia la gran aventura. Teníamos 2 vuelos que nos llevaban a Santiago de Chile desde donde salía nuestro vuelo más importante, el que nos llevaba a nuestro destino final: Nueva Zelanda.
El primer vuelo fue adelantado y fuimos avisados con media hora de anticipación, así y todo, llegamos con tiempo de sobra para despedirnos de nuestros seres queridos, con llanto y todo.
En Buenos Aires antes de tomar el segundo vuelo, teníamos que trasladarnos de un aeropuerto al otro, y estábamos en eso cuando nos llaman y nos dicen que ya mismo tenemos que estar en el aeropuerto porque el segundo vuelo había sido adelantado. Era humanamente imposible, pero lo logramos. Tampoco valió de mucho porque al llegar nos enteramos que todos los cambios habpian sido porque la aerolínea se había enterado que iban a tener un paro de una compañía prestadora de servicios y después de cierta hora los aviones de la aerolínea no iban a poder volar, y llegamos para enterarnos que no íbamos a  poder volar, ése día. Así que nos quedamos unos días en casa de amigos, de asados, cumpleaños, mates y charlas. Tan mal no nos fue.

Abril 2015. La decisión de regresar a casa fue de un segundo para otro, y así como lo decidimos ya mismo queríamos estar en casa, así que compramos los boletos de avión para llegar a casa lo más rápido posible (Nota mental: NO VOLVER A HACER). No fue muy rápido. Viajamos desde Vietnam a Chile en 4 aviones, el segundo vuelo nos lo cancelaron y modificaron para el día siguiente, y para no perder el último vuelo, tuvimos que cambiar la fecha y pagar penalidad. Además que no hay nada peor que querer irte como sea y no poder hacerlo, y tener que quedarte una noche más en una ciudad a la cual no queres ni salir a recorrer.
Pero bueno, eso no fue todo. Estábamos divinamente preparados para tomarnos EL vuelo, cuando llegamos al aeropuerto y nos informan que había sido cancelado, y que saldríamos a las 5 am del día siguiente. Por lo menos nos dieron una noche en un hotel 4 estrellas, con cena buffet. En el restaurante, cada vez que nos levantábamos a cubrir nuestros platos con más comida, las mozas nos querían vaciar la mesa como si habíamos terminado de cenar… no estaban acostumbrados a los latinos comilones jajaja.
El regreso terminó divinamente. Llegamos a Chile, en Osorno una familia amiga nos acobijó por una noche, y llegamos a casa en perfecto tiempo para el asado del Domingo.
Peeeeero, eso no termina ahí. Hacía unas semanas habíamos llegado a casa, y la naturaleza nos quería dar la bienvenida! Así que no tuvo mejor idea que hacer explotar el Volcán Calbuco en Chile, que nuevamente regó de cenizas la ciudad y alrededores. No fue tan malo como el Caulle, pero hubo un ataque de pánico general, de una semana.

Septiembre 2015. Ya habían pasado 5 meses y era momento de despedirse de la vida en casa, para tomar la mochila en los hombros y partir hacia nuevos rumbos y momentos. Para BlogEstábamos en el bar despidiéndonos de amigos, cuando nos enteramos que había habido un gran terremoto (8.3 en la escala Richter) en el norte de Chile. Traté de hacer como que nada pasaba, porque no quería preocuparme con tanta anticipación. A la mañana siguiente podría ver qué pasó y qué hacer. Por suerte no hubo daños que lamentar en Santiago, así que viajamos hacia la capital Chilena para tomar el vuelo a Nueva Zelanda.
Acá comienza el relato de nuestra historia con buena suerte: Llegamos al counter de la aerolínea en el aeropuerto, -¿Destino final?- nos preguntan. –Auckland- . Se nos acerca una chica con una carpeta en la mano y nos dice -¿Estarían dispuestos a quedarse una noche más en Santiago? El- vuelo ha sido sobrevendido y necesitamos voluntarios para quedarse aquí. Les brindaríamos el hospedaje, las comidas, el traslado desde y hacia el aeropuerto y una compensación económica, y estarían viajando en el vuelo de mañana.-
Y como el tiempo no nos apremiaba, decidimos hacerles la gauchada y quedarnos. Tuvimos que esperar a que el vuelo se cerrara, nos hicieron firmar unos papeles y nos llevaron al Hotel Sheraton *****, parablog1donde dormimos como unos angelitos, nos levantamos para desayunar en el restaurant buffet del hotel, después del desayuno caminamos un poco, hicimos orden mental y de las mochilas y nos fuimos a almorzar al mismo restaurante. Por la tarde, una siestita, una caminata por el barrio, y volvimos para cenar y prepararnos para ir al aeropuerto.
Cuando llegamos, nos enteramos que estaban, nuevamente, buscando voluntarios. Nos agregamos a la lista, como estábamos últimos Marce metió un poco de presión para subir en la lista, y lo había logrado, pero de nada sirvió porque el vuelo no se llenó y había lugar para que todos nos subiéramos al avión. Fue muy gracioso ver la cara de decepción que teníamos los 9 pasajeros voluntarios.. Todos nos queríamos quedar. Era muy buena la compensación económica.

Y bueno, acá estamos. Del otro lado del charco. Visitamos a unos amigos en Nueva Zelanda, por unos pocos días, pero suficientes para ver que la amistad es muy fuerte.

parablog3

parablog2

Y volamos a Melbourne (Australia), donde nos encontramos con Makita, amiga de Wanaka (Nueva Zelanda), y a pesar de haber estado por un año sin vernos ni hablarnos a diario, el tiempo parece no haber transcurrido. Es tan linda la sensación!
la foto

Anuncios

2 thoughts on “Un golpe de buena suerte?

Viaja con nosotros, déjanos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s